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¿Qué puedes hacer para frenar el cambio climático? Exige renovables.

02/07/2009

A partir de hoy, 1 de julio de 2009, los consumidores pueden elegir la comercializadora que quieren que gestione su suministro de energía. A partir de ahora, el consumidor puede elegir en función del origen de la energía que contrata y fomentar así el uso de energías renovables. Para ello, debe fijarse en la etiqueta de la electricidad, eligiendo la comercializadora con los factores de emisión de CO2 y de residuos radiactivos más bajos.

FUENTE – Frena el Cambio Climático.org – 01/07/09

Además, el consumidor debe solicitar a su comercializadora que se cancelen las Garantías de Origen correspondientes a la energía renovable que está consumiendo. Esto evita la venta de la misma energía, procedente de fuentes de energía renovable, dos veces. A mayor demanda, más Garantías de Origen deberán ser expedidas por las comercializadoras y por tanto, deberán generar más electricidad a partir de fuentes renovables y cogeneración de alta eficiencia.

¡Infórmate, elige y exige! Juntos podemos fomentar las energías renovables y reducir nuestras emisiones de gases efecto invernadero para frenar el cambio climático.

La luz subirá el miércoles el 2% y el gas se abaratará una media del 4,2%

30/06/2009

Se beneficiarán de la tarifa de bono social sólo personas físicas con una potencia contratada inferior a 3 kW

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FUENTE – Finanzas.com – 29/06/09

La luz subirá el próximo miércoles, cuando entra en vigor la tarifa única eléctrica, un 2%, es decir 70 céntimos al mes para el consumidor medio, mientras que el gas natural se abaratará 1,9 euros, el 4,2% de media.

El Gobierno ha fijado hoy la única tarifa eléctrica que habrá a partir de julio, la Tarifa de Ultimo Recurso (TUR), cuyo precio se mantendrá hasta el 31 de diciembre de este año.

A esta tarifa, que refleja la liberalización del sector eléctrico, podrán acogerse cerca de 25 millones de consumidores domésticos con una potencia contratada inferior a 10 kilovatios (kW).

La subida de la luz se esperaba porque, aunque los precios de la energía se han abaratado en los últimos meses, los usuarios deben compensar que durante años el recibo de la luz no cubría los costes del sistema, lo que originaba el déficit tarifario.

El nuevo precio, el único que fija ya el Ejecutivo, competirá con el mercado libre,al que podrá acudir cualquier cliente que lo desee y, de forma obligatoria, los 1,25 millones de usuarios con una potencia superior a 10 kW, que representan el 31,7% del consumo de baja tensión.

Sólo podrán ofrecer la tarifa regulada los comercializadores de último recurso: Endesa Energía XXI, Iberdrola Comercialización de Último Recurso, Unión Fenosa Metra, HC Energía de Último Recurso y E.ON Comercializadora de Último Recurso.

A partir del miércoles, cualquier consumidor en España podrá elegir libremente quién le suministra electricidad, pues ese día la liberalización eléctrica será una realidad y la empresa distribuidora y la comercializadora ya no serán la misma.

Hasta ahora, la compañías dueñas del cable que llega a cada domicilio o negocio y de los contadores eran las únicas que podían vender electricidad a un precio regulado, pero a partir de ese día se dedicarán en exclusiva a construir y mantener las redes, además de a leer los contadores y a prestar los servicios de averías.

Dos opciones de tarifas

Por eso, aparece un nuevo concepto de empresa, la suministradora, que será la que venda la electricidad y que cada cliente tendrá derecho a elegir.

La TUR tendrá dos modalidades: una en la que la electricidad se paga al mismo precio durante todo el día (como una tarifa plana) y otra que cuenta con discriminación horaria, con un periodo en el que la luz será más barata (horas valle) y otro en el que se facturará a un precio superior (horas punta).

Para poder tener esta tarifa con discriminación, es necesario disponer de un contador capaz de discernir a qué horas se consume.

El departamento que dirige Miguel Sebastián ha abierto un espacio en su página web con el fin de informar a los usuarios sobre la liberalización del mercado eléctrico,

Con la entrada en vigor de la nueva tarifa, el Ejecutivo también pone en marcha el denominado “bono social” por el que se congela el precio de la electricidad a los cinco millones de hogares que se encuentran en situación desfavorecida.

Esta medida se ha diseñado para los pequeños consumidores, las familias numerosas, aquellas que tienen a todos sus miembros en paro y para los pensionistas con prestaciones mínimas.

En el caso de los pequeños consumidores, se beneficiarán de forma automática todos aquellos clientes -sólo personas físicas- con una potencia contratada inferior a 3 kW y exclusivamente en su primera vivienda, por lo que se excluirán otras propiedades destinadas por ejemplo a las vacaciones.

El resto de colectivos -las familias numerosas, con todos los miembros en paro y los pensionistas que cobran las prestaciones mínimas- tendrán que acreditar que cumplen con los requisitos y pedir el “bono social” en la oficina de su distribuidora de electricidad o directamente por fax o correo electrónico a su comercializadora de último recurso.

En cuanto al gas natural, su precio se abaratará al inicio de julio una media del 4,2%, es decir 1,9 euros mensuales.

En el gas natural seguirá habiendo dos tarifas reguladas: la T1, utilizada por los consumidores domésticos sin calefacción, que bajará el 0,1% (0,13 euros al mes) y la T2, que corresponde a los particulares con calefacción y que se abaratará el 5,4% (2,3 euros al mes).

La industria fotovoltaica reclama tarifa adicional para financiar energía solar

24/06/2009

La Asociación Europea de Industria Fotovoltaica (EPIA, por sus siglas en inglés) reclamó ayer a los gobiernos de los países de la UE que consideren establecer una tarifa adicional para los consumidores como mejor forma para financiar la energía solar.

FUENTE – energium – 23/06/09

“El sistema que han utilizado países como España, donde el gobierno financia directamente el desarrollo de la industria fotovoltaica es el peor que puede aplicarse”, explicó en declaraciones a Efe el secretario general de la organización, Adel El Gammal.

Según Gammal, este mecanismo motiva la especulación y deteriora la imagen de la energía solar, mientras que otros como el que utiliza Alemania -a través de una tarifa adicional que paga el consumidor- es mucho más efectivo.

La factura de los hogares alemanes subió una media de dos euros al mes con este sistema en 2008, pero permite un desarrollo sostenible frente a la experiencia española donde el mercado sufrió una explosión tan brutal en los últimos dos años que el Gobierno tuvo que fijar un limite anual para ser capaz de gestionar el crecimiento, recalcó Gammal.

Asimismo, uno de los principales problemas que dificulta la implantación de este tipo de energía es que el farragoso proceso administrativo desalienta la inversión.

En España, la media para conseguir los permisos para la instalación de paneles se eleva hasta el año y medio en muchos casos, lo que hace esta técnica prácticamente inviable para particulares y muy costosa para su desarrollo a escala industrial.

La Unión Europea ha dado el primer paso necesario para motivar el desarrollo de la tecnología solar al comprometerse a lograr que un 20 por ciento de la energía que consume proceda de fuentes renovables en 2020, considera EPIA.

Sin embargo, hay otras muchas medidas que son necesarias a escala europea desde más financiación hasta un control serio de la implantación de los planes nacionales de renovables.

“La UE debe asegurarse de que los estados miembros cumplen sus obligaciones y para ayudarles debería ofrecerles unas recomendaciones claras”, indicó en rueda de prensa uno de los miembros de la plataforma, Laurent Dumarest.

Para ayudar a la UE a ejercer este seguimiento, la asociación planea lanzar un observatorio, accesible a través de internet, a través del cual se facilite información y se pongan en común las experiencias en este sentido.

EPIA asegura que la industria fotovoltaica es capaz de reducir sus precios alrededor de un 8 por ciento cada año, ya que su desarrollo depende casi en exclusiva de la tecnología y no afronta gastos como el del transporte, que sí tienen otros sectores.

Aún así, recalca que es esencial “motivar el cambio” y concienciar a los inversores, ya que el consumidor en realidad no notaría la diferencia en casa porque sus instalaciones seguirían funcionando de la misma manera.

Sí reconoce la organización, no obstante, que la energía solar tiene ciertas limitaciones -la principal, la falta de luz durante la noche y la actual imposibilidad de almacenamiento-, para lo que propone su combinación con otras fuentes y aplicar tarifas específicas según el momento el día.

En cualquier caso, desde EPIA subrayan el potencial de esta tecnología e insisten en que, a pesar de que en los primeros años sea una fórmula costosa, permitirá recuperar la inversión con creces -como ocurrió con los teléfonos móviles o los ordenadores- siempre que se consiga un volumen de consumo razonable.

Turkey enters the PV arena with €0.28 feed-in tariff

21/05/2009

An announcement by Sharp Solar outlining the potential boom in the Turkish PV market has referred to the country’s government’s recent introduction of a €0.28 feed-in tariff for the first 10 years, with a rate of €0.22 thereafter for another 10-year period. Turkey receives an average of seven hours of sunshine per day, with a radiation intensity of 1,300 kilowatt-hours per square metre.

FUENTE – PV Tech – 14/05/09

“There can be few countries in Europe that have as much growth potential as Turkey when it comes to the solar market,” says Peter Thiele, Executive Vice President Sharp Energy Solutions, Europe.

Turkey’s potential for being a major player in the PV industry has as yet gone relatively unnoticed. The Turkish government’s introduction of the feed-in tariff will most likely place Turkey on the map from the perspective of renewable energy, and photovoltaics in particular. The country currently sources approximately 70% of its energy requirements from abroad.

“Turkey has long been one of Sharp’s European focus markets for photovoltaics,” commented Barbara Rudek, Manager Governmental Policy Affairs Sharp Energy Solution Europe. “Together with our partner FORM Solar we have been active in this market for a number of years and are keeping a close watch on developments. The 28 euro cent feed-in tariff for solar energy agreed for the first ten years, with 22 euro cent during the next ten years will, we believe, ensures a start of a healthy development of the market without the risk of overheating as was witnessed in Spain for example, but could be improved in order to generate more interest of investors.”

Europe’s Way of Encouraging Solar Power Arrives in the U.S.

13/03/2009

 

Solar cells adorn the roofs of many homes and warehouses across Germany, while the bright white blades of wind turbines are a frequent sight against the sky in Spain.

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FUENTE – Nytimes -13/03/09

If one day these machines become as common on the plains and rooftops of the United States as they are abroad, it may be because the financing technique that gave Europe an early lead in renewable energy is starting to cross the Atlantic.

Put simply, the idea is to pay homeowners and businesses top dollar for producing green energy. In Germany, for example, a homeowner with a rooftop solar system may be paid four times more to produce electricity than the rate paid to a coal-fired power plant.

This month Gainesville, Fla., became the first city in the United States to introduce higher payments for solar power, which is otherwise too expensive for many families or businesses to install. City leaders, who control their electric utility, unanimously approved the policy after studying Germany’s solar-power expansion.

Hawaii, where sky-high prices for electricity have stirred interest in alternative forms of power like solar, hopes to have a similar policy in place before the end of the year. The mayor of Los Angeles wants to introduce higher payouts for solar power. California is considering a stronger policy as well, and bills have also been introduced in other states, including Washington and Oregon.

“I’m seeing it with my own eyes — it’s really having a good effect on our local economy, particularly in these hard times,” said Edward J. Regan, the assistant general manager for strategic planning at Gainesville Regional Utilities in Florida. He said he had gotten calls from other cities and states since announcing the policy.

The new payment method is referred to as a “feed-in tariff” in Europe. It is, in essence, a mandate by the government telling a utility to pay above-market rates for green electricity.

It shifts the burden of subsidizing green energy from taxpayers, as is common in the United States, to electricity ratepayers. And the technique includes assurances that a utility will pay the high rates for a long period, often 15 to 25 years.

The surge of interest in the payment system is a recognition that despite generous state and federal incentives, the United States still lags far behind Europe in solar power. Germany, where feed-in tariffs have been in place since 1991, has about five times as many photovoltaic panels installed as the United States, though they still account for only 0.5 percent of electricity in that country.

In the United States, said Wilson Rickerson, a Boston energy consultant, “a lot of people simultaneously reached the conclusion — who’s moving fastest internationally? And that’s definitely been Germany and Spain.”

In Gainesville, the new policy has already sparked a rush to put up panels. John Stanton, a retired civil servant living there with his wife, put 24 solar panels on his roof in late January, as city leaders sped the policy toward approval. Gainesville’s municipal utility will pay Mr. Stanton and other homeowners and businesses who generate solar power more than twice the standard electricity rate, guaranteeing that rate for 20 years.

 

“It was the thing that sort of put us over the top,” said Mr. Stanton, who gained an appreciation of European energy policies after living in Italy for more than a decade.

Mr. Regan said that homeowners with panels received a payment under the new policy that works out to more than a 25 percent premium over the city’s other incentives, which include rebates and a more modest rate payment.

Wind power and other sources of renewable energy are generally included in the European payment systems, but solar — as one of the costliest renewables — has benefited the most. Payment rates in Europe for wind are substantially lower than for solar, according to Christian Kjaer, chief executive of the European Wind Energy Association.

In the United States, solar panels remain prohibitively expensive — a big reason that the panels account for far less than 1 percent of electricity generation. Generating power from the sun using rooftop panels can cost four times as much as coal, the largest and cheapest source of electricity in this country.

 

If a utility commits to paying a higher rate for renewable power over a period of years, it can offer those with solar panels or wind turbines a steady return that helps defray the initial cost of the equipment. “If you put your money in, you know you’re going to get it back,” Mr. Rickerson said, referring to Germany.

But requiring utilities to pay extra for green power has a direct impact on ratepayers. Homeowners’ electricity bills will rise 74 cents a month in Gainesville, or about half a percentage point of the average homeowner’s monthly bill.

“Seventy cents — what’s that? A Coke?” said Mr. Regan, of the Gainesville utility.

Opponents of feed-in tariffs like Marcel Hawiger, a staff attorney for the Utility Reform Network in California, say that the policy would hit poor people the hardest by raising their electricity rates because a relatively high percentage of their income goes to pay utility bills.

“Why should we use regressive taxation to support the most expensive form of renewable energy?” Mr. Hawiger asked.

The solar programs have sometimes proved so popular that costs can spiral out of control. Last fall, blockbuster growth forced Spain to cap the number of solar installations it would subsidize. Ontario, which has had a feed-in tariff since 2006, also suspended its program last year after being oversubscribed, but wants to restart the policy.

Even in Gainesville, homeowners wanting to put solar panels on their roof are now out of luck: a few days after introducing the policy, the city reached its cap on solar payments for this year and next. Meanwhile, a handful of utilities around the country are already doing similar things voluntarily, albeit on a tiny scale.

For now, at least, solar-power advocates do not believe they have the votes in Congress to adopt a national feed-in tariff system like the ones in Germany and Spain. They are putting their hopes, instead, on proposals in Congress to mandate that a certain percentage of electricity comes from renewables.

 

Author: J. Kanter