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Algenol Biofuels se asocia con Dow Chemical en una planta piloto de etanol a partir de algas

22/07/2009

Algenol Biofuels, la startup con sede en Florida, afirma que es capaz de producir eficientemente cantidades comerciales de etanol a partir de algas sin necesidad de agua dulce ni tierras agrícolas—un método novedoso que ha llamado la atención y motivado el apoyo de Dow Chemicals, el gigante de productos químicos con sede en Midland, Michigan.

FUENTE – Biodisol – 21/07/09

Las compañías anunciaron recientemente sus planes para construir y operar una planta de demostración sobre 24 acres de terrero en la planta de manufactura de Dow en Freeport, Texas. La planta consistirá en 3.100 biorreactores horizontales, cada uno de 5 pies de ancho por 50 pies de largo (1,5 x 15,25 metros) y capaces de albergar 4.000 litros.

Los bioreactores son, esencialmente, unos abrevaderos cubiertos por una cúpula de película semitransparente y rellenos de agua salada extraida del océano. Las algas fotosintéticas que crecen en su interior están expuestas a la luz del sol y se alimentan a base de dióxido de carbono procedente de las unidades de producción química de Dow. El objetivo es producir 100.000 galones de etanol al año.

Existen docenas de compañías en el mercado intentando producir biocombustibles a partir de las algas, sin embargo, hasta ahora la mayoría se han enfocado en hacer crecer y cultivar los microorganismos para obtener sus aceites, después refinar ese aceite en biocombustible o combustible de avión. En vez de eso, Algenol ha elegido mejorar genéticamente ciertas cepas de algas verdeazuladas, también conocidas como cianobacterias, para convertir la mayor cantidad posible de dióxido de carbono en etanol utilizando un proceso que no requiera el cultivo para poder obtener el combustible.

Las algas verdeazuladas producen una pequeña cantidad de etanol de forma natural, aunque sólo bajo ciertas condiciones anaeróbicas en las que la cianobacteria no tenga nada de alimento o esté a oscuras. Paul Woods, cofundador y director ejecutivo de Algenol, afirma que su compañía ha modificado sus algas para que puedan producir etanol bajo la luz del sol a través de la fotosíntesis, en primer lugar convirtiendo el dióxido de carbono y el agua en azúcares, y después estimulando y controlando las enzimas que sintetizan esos azúcares en etanol.

Otra gran diferencia para Algenol es que no tienen que cultivar las algas para extraer el etanol, con lo que se elimina un paso que había demostrado ser bastante costoso y complejo para las otras startups dedicadas a la transformación de algas en biocombustible. John Coleman, director científico de Algenol y profesor de biología celular y de sistema en la Universidad de Toronto, afirma que el etanol producido dentro de las algas se escurrirá desde el interior de cada célula y se evaporará hasta la parte de la cabeza del biorreactor.

“El etanol tienen una movilidad prácticamente infinita dentro de la célula y, esencialmente, se filtra al bioreactor después de la síntesis,” señala Coleman. “Lo recolectamos a través de varios pasos de condensación.” Existen otras compañías que están trabajando en formas de producir biocombustibles a través de la fotosíntesis de las algas, incluyendo a Synthetic Genomics, con sede en La Jolla, California, que acaba de firmar un acuerdo de I+D con ExxonMobil valorado en hasta 600 millones de dólares. Sin embargo, los esfuerzos se han centrado en la extracción de petróleo, no en el etanol.”

Dow tienen un interés especial en el proceso de Algenol porque el etanol reemplaza a los combustibles fósiles en la producción de etileno, que es la materia química básica para fabricar muchos tipos de plástico. Los aceites de las algas son menos útiles, afirma Steve Tuttle, director de negocio de biociencias en Dow. “El biodiesel no encaja necesariamente con lo que nos gustaría utilizar como producto posterior,” afirma.

Tuttle afirma que Dow, además de ceder tierras y suministrar la fuente de dióxido de carbono, también ayudará con los procesos de ingeniería y el desarrollo de películas plásticas avanzadas para cubrir los bioreactores. Entre los otros socios del proyecto se encuentran el Laboratorio Nacional de Energías Renovables y el Instituto de Tecnología de Georgia. Algenol ha pedido una subvención a la Departamento de Energía de EE.UU. para que colabore con los gastos del proyecto de demostración.

Woods está convencido de que el proceso se puede hacer a mayor escala, y a un coste favorable en términos de producción. “Esperamos poder producir etanol a 1,25 dólares por galón,” señala, añadiendo que el etanol resultante devuelve 5,5 veces más energía de la que consume para ser fabricado, haciendo que el combustible renovable sea competitivo en comparación con la producción de etanol a partir de la celulosa. Woods afirma que el método de Algenol tiene otra cosa a su favor: “Cada galón de etanol genera un galón de agua dulce a partir del agua salada.”

Algenol también se ha asociado con Sonora Fields, en México, una subsidiaria de Biofields, que tiene previsto un proyecto de 850 millones cuyo objetivo es producir mil millones de galones de etanol al año.

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En busca del poder de las algas

15/07/2009

Con apenas dos años de vida, la empresa biotecnológica AlgaEnergy desarrolla biocombustibles, biodiésel y bioetanol principalmente, un negocio que recientemente ha despertado el interés de Iberdrola.

FUENTE – Madri+d – 14/07/09

La eléctrica, líder mundial en energías renovables, comprará el 25% de AlgaEnergy en una operación que previsiblemente se cerrará a finales de julio.

Aunque se encuentra aún en periodo de investigación, el área de biocombustibles promete ser una de las principales divisiones dentro de la empresa debido a la demanda mundial. Augusto Rodríguez Villa, presidente de AlgaEnergy, afirma que será “la base principal” de la compañía, anteriormente denominada Bio Fuel Systems. Las microalgas están consideradas una fuente de producción de biocombustibles de segunda generación.

Al contrario que los cultivos agrícolas, como el cereal, no entran en conflicto con la alimentación humana. De esta manera, no se producen las tensiones inflacionistas en el precio de los alimentos por su empleo en la producción de bioetanol. Además, no requieren de suelo cultivable, sino que crecen en aguas salobres o residuales.

SELECCIÓN GENÉTICA

“Existen unas 30.000 especies de algas marinas, de las cuales solamente se conocen un 10% o un 15%”, explica Rodríguez Villa. En los laboratorios de las universidades de Sevilla y Almería, en colaboración con el CSIC, se han investigado dos especies (Anabaena y Muriellopsis), que han sido modificadas genéticamente. Mediante este procedimiento, se pretende aumentar las capacidades que tienen las microalgas para generar biocombustibles y otras sustancias.

AlgaEnergy ha adquirido los derechos exclusivos de explotación de la patente de estas dos especies. Sin embargo, a pesar de esta modificación genética y el consecuente aumento de la eficiencia de estas microalgas, los biocombustibles continúan siendo un campo de investigación. La rentabilidad en esta área aún es lejana.

En ese sentido, AlgaEnergy ha desarrollado otros campos, también relacionados las microalgas, que permiten financiar esa investigación. La acuicultura, la crianza de peces y moluscos en cautividad, es una de las actividades donde AlgaEnergy invierte, con la producción de alimento para larvas de peces. Las microalgas constituyen el fitoplancton del que se alimentan estos animales, hasta que alcanzan una edad madura.

La selección y modificación genética de las microalgas también tiene su aplicación médica. Estos microorganismos cuentan con altos contenidos del carotenoide luteína, beneficioso para prevenir enfermedades degenerativas, como la arterioesclerosis o las cataratas. Pero también como complemento nutritivo.

La luteína es una sustancia necesaria para el buen funcionamiento del organismo y la FAO recomienda una ingesta diaria de unos tres miligramos por día. Sin embargo, “ni siquiera en los países desarrollados se llega a los niveles recomendados”, explica Augusto Rodríguez, ya que solamente se consumen 1,5 miligramos al día.

PLANTAS

Actualmente, AlgaEnergy cuenta con una planta de fotobiorreactores de alto rendimiento de 1.000 metros cuadrados en Almería donde se cultivan de manera intensiva las cepas de las microalgas empleadas para las diferentes áreas de la empresa.

Augusto Rodríguez Villa tiene claro que “si Microsoft salió de un garaje, el invento que cambie las pautas en la producción de biocombustibles puede salir de las azoteas de la Universidad de Sevilla”. De momento, en el último trimestre de este año, está prevista la construcción de una planta en Madrid para la producción, ya industrial y no de investigación, de biodiésel y captación de CO2.

El desarrollo y la investigación, principales actividades de la compañía, continuarán formando parte de la estrategia de crecimiento gracias a unas inversiones de tres millones de euros anuales durante los próximos tres años. La previsible entrada de Iberdrola en AlgaEnergy es “muy positiva”, según Rodríguez Villa. A pesar de que la eléctrica está interesada en el área de producción de biocombustibles, el resto de las divisiones no se verán afectadas negativamente. Para el presidente de AlgaEnergy, Iberdrola “abre muchas puertas”.

Aún no existen subvenciones para la producción de biocombustibles. Pero, con la actual cumbre del G-8, donde se está discutiendo la reducción de CO2, Rodríguez Villa espera que no tarden en llegar.

MÁS OXÍGENO

La microalga Anabaena, sobre la que la compañía de biocombustibles tiene la explotación exclusiva de la patente, se emplea para la reducción del dióxido de carbono, que transforma en oxígeno. Estos microorganismos son los más efectivos a la hora de absorber CO2 de la atmósfera. Mediante este proceso, resulta la biomasa empleada para la obtención de energía.

Gracias a la investigación con la microalga Anabaena, se ha conseguido generar un poder energético similar al de la madera o del carbón. El CO2 necesario puede provenir de industrias contaminantes, como las fábricas de cemento, que gracias a la actividad fijadora de la Anabaena reducirían su impacto en el medio ambiente. Por otro lado, podrían ser autosuficientes energéticamente gracias a la biomasa resultante de la absorción del dióxido de carbono generado por la propia industria.

Autor: J. Casero

Las algas cuentan ya con una asociación europea para fomentar su uso energético

10/06/2009

A finales de la pasada semana se presentó en Florencia la European Algae Biomass Association, un paso más en la integración de la ciencia y la industria en el objetivo de obtener un aprovechamiento comercial (biocarburantes, productos farmacéuticos, alimentos para animales) a partir de la biomasa de estos organismos acuáticos.

FUENTE – Energías Renovables – 09/06/09

La Comisión Europea quiso dar su respaldo a la creación de la European Algae Biomass Association (EABA) con la presencia en Florencia (Italia), el pasado jueves 4 de junio, de Peter Vis, miembro del Gabinete del Comisario de Energía, Andris Piebalgs. No fue el único representante de una entidad multinacional, también hubo miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y de la European Biodiesel Board. Pero, sobre todo, estaban representadas empresas y organismos de investigación.

España no está fuera en el pistoletazo de salida de la EABA, y entre los primeros 55 miembros fundadores se encuentran empresas como Biocarburantes Bahía de Santander, Algasol Renewables, Bio-Oils Energy e Infinita Renovables; centros tecnológicos como Inasmet-Tecnalia e investigadores a título particular, como Herminia Rodríguez, de la Universidad de Sevilla.

Sin calendario para pasar del laboratorio al comercio

Consolidar el paso de la investigación en el terreno de las algas a la comercialización de los productos derivados del tratamiento de su biomasa es uno de los objetivos prioritarios de la EABA. Pero no solo las sinergias entre ciencia e industria son importantes para la nueva asociación, también lo es la cooperación con los encargados de adoptar decisiones para la promoción del desarrollo y la inversión en investigación y tecnología.

Para la EABA, las algas y otros organismos acuáticos son uno de los más prometedores recursos renovables, con aplicaciones muy diversas (biocarburantes, nutrientes, productos farmacéuticos, alimentos para animales) y con un potencial de reducción de emisiones de carbono muy importante. Pero también son conscientes de la dificultad de establecer un calendario que haga factible el paso mencionado del laboratorio a la producción comercial.

Durante la reunión de constitución de la asociación, algunos participantes subrayaron que están preparados para aplicar las tecnologías a gran escala en un corto plazo, mientras otros apostaban por ser más prudentes y hablaban incluso del largo plazo, sin establecer fechas concretas. Por este motivo, también son conscientes del esfuerzo que hay que hacer en estudiar todos los problemas técnicos y económicos que pueden afectar al sector, así como los efectos sociales y económicos directos e indirectos para el medio ambiente durante la producción y uso de las algas.

Las Nuevas Perspectivas de Producción de Hidrógeno Mediante Algas

08/05/2009
Las Nuevas Perspectivas de Producción de Hidrógeno Mediante Algas
8 de Mayo de 2009.
La fotosíntesis produce el alimento que comemos y el oxígeno que respiramos. ¿Podría también ayudarnos a satisfacer nuestras necesidades futuras de energía con la producción de un combustible limpio, el hidrógeno? Unos investigadores que estudian un alga unicelular productora de hidrógeno, la Chlamydomonas reinhardtii, han desvelado una vía anteriormente desconocida de fermentación, que podría abrir nuevas posibilidades de aumentar la producción de hidrógeno.
Menéame
La C. reinhardtii, una habitante muy común de los suelos, produce de forma natural pequeñas cantidades de hidrógeno cuando se la priva del oxígeno.
Como la levadura y otros microbios, bajo condiciones anaerobias, esta alga genera su energía a partir de la fermentación. Durante la misma, se libera el hidrógeno a través de la acción de una enzima llamada hidrogenasa, que se energiza mediante electrones generados por la descomposición de compuestos orgánicos o bien por la del agua a través de la fotosíntesis. Normalmente, sólo una pequeña fracción de los electrones interviene en la generación de hidrógeno. Sin embargo, uno de los objetivos más importantes de la labor de investigación en este campo ha sido el desarrollo de mecanismos que incrementen esta fracción, lo que aumentaría la producción potencial de hidrógeno.
En el nuevo estudio, los investigadores del Departamento de Biología Vegetal del Instituto Carnegie, el Laboratorio Nacional de Energía Renovable (NREL), y la Escuela de Minas de Colorado (CSM), examinaron los procesos metabólicos de una cepa mutante que no era capaz de formar la hidrogenasa de forma activa.
Los científicos ignoraban que esta vía de fermentación metabólica existía en las algas hasta que generaron la cepa mutante.
Este descubrimiento sugiere que existe una flexibilidad significativa en la forma en que las algas verdes terrestres pueden metabolizar el carbono bajo condiciones anaerobias. Bloquear o modificar algunos de estos procesos metabólicos permitiría a los investigadores aumentar la cantidad de electrones cedidos a la hidrogenasa bajo condiciones anaerobias y producir altos niveles de hidrógeno.
Siendo una fuente de energía potencialmente capaz de sustituir a los combustibles fósiles, el hidrógeno puede reducir en gran medida la emisión de gases con efecto invernadero. Los defensores de la producción de hidrógeno a partir de las algas señalan que, a diferencia del etanol producido a partir de cultivos agrícolas, su método no implicaría entrar en competencia con la producción de alimentos, ya que no necesita las tierras agrícolas usadas por los cultivos alimenticios.

La fotosíntesis produce el alimento que comemos y el oxígeno que respiramos. ¿Podría también ayudarnos a satisfacer nuestras necesidades futuras de energía con la producción de un combustible limpio, el hidrógeno? Unos investigadores que estudian un alga unicelular productora de hidrógeno, la Chlamydomonas reinhardtii, han desvelado una vía anteriormente desconocida de fermentación, que podría abrir nuevas posibilidades de aumentar la producción de hidrógeno.

FUENTE – Amazings.com – 08/05/09

La C. reinhardtii, una habitante muy común de los suelos, produce de forma natural pequeñas cantidades de hidrógeno cuando se la priva del oxígeno.

Como la levadura y otros microbios, bajo condiciones anaerobias, esta alga genera su energía a partir de la fermentación. Durante la misma, se libera el hidrógeno a través de la acción de una enzima llamada hidrogenasa, que se energiza mediante electrones generados por la descomposición de compuestos orgánicos o bien por la del agua a través de la fotosíntesis. Normalmente, sólo una pequeña fracción de los electrones interviene en la generación de hidrógeno. Sin embargo, uno de los objetivos más importantes de la labor de investigación en este campo ha sido el desarrollo de mecanismos que incrementen esta fracción, lo que aumentaría la producción potencial de hidrógeno.

En el nuevo estudio, los investigadores del Departamento de Biología Vegetal del Instituto Carnegie, el Laboratorio Nacional de Energía Renovable (NREL), y la Escuela de Minas de Colorado (CSM), examinaron los procesos metabólicos de una cepa mutante que no era capaz de formar la hidrogenasa de forma activa.

Los científicos ignoraban que esta vía de fermentación metabólica existía en las algas hasta que generaron la cepa mutante.

Este descubrimiento sugiere que existe una flexibilidad significativa en la forma en que las algas verdes terrestres pueden metabolizar el carbono bajo condiciones anaerobias. Bloquear o modificar algunos de estos procesos metabólicos permitiría a los investigadores aumentar la cantidad de electrones cedidos a la hidrogenasa bajo condiciones anaerobias y producir altos niveles de hidrógeno.

Siendo una fuente de energía potencialmente capaz de sustituir a los combustibles fósiles, el hidrógeno puede reducir en gran medida la emisión de gases con efecto invernadero. Los defensores de la producción de hidrógeno a partir de las algas señalan que, a diferencia del etanol producido a partir de cultivos agrícolas, su método no implicaría entrar en competencia con la producción de alimentos, ya que no necesita las tierras agrícolas usadas por los cultivos alimenticios.

A New Use for Algae: Natural Gas

08/05/2009

Genifuel has teamed up with Pacific Northwest National Labs to make natural gas out of algae. Why? It’s cheaper and easier than producing liquid fuel.

FUENTE – GreenTech – 06/05/09

Why crush algae when you can incinerate it?

That’s one way to describe a shift in strategy at Genifuel. The company, which started out as an algae biodiesel company, has obtained a license from Pacific Northwest National Labs for a process to turn algae into natural gas.

It works like this. Algae is grown in ponds and, while it is still wet, is it placed in gasifiers with a chemical catalyst that allows it to cook at relatively low pressures and temperatures, said president Jim Oyler. It cooks at 350 Celsius versus 700 Celsius.

The cooking produces a synthetic gas that is 65 percent methane, or CH4, and 35 percent carbon dioxide along with some other trace materials. The carbon dioxide is then pumped into algae ponds as food. It will be more expensive than natural gas pulled from the earth, but it will require lower subsidies than liquid algae fuel to be competitive with its fossil fuel equivalent. It yields 0.55 liters of gas per gram of dry material, Oyler claimed.

The process has distinct advantages over making liquid fuels with algae, he said, as well as making methane with biological digesters. First, gasification lets fuel producers use the entire organism – the carbohydrates, the protein and the lipid oils. Algae fuel producers only want the lipid material, which naturally is only about one-third of the organism by mass. Boosting the oil content has forced algae fuel producers to genetically modify their strands. Some hope to devise creatures that are 70 percent lipid. Even if the oil content is boosted, algae fuel makers have to figure out what to do with the leftover biomass. Most claim they will sell it for animal feed, which could even turn out to be more profitable.

Monocultures are also not required for gasification-mixed species of algae can be roasted together without hurting the consistency. Most importantly, the algae go in wet. Algae biofuel makers have to separate the water from the algae to make fuel, an arduous process. Although pond water can look green, there can be 1,000 liters of water for every liter of algae. Separating out that water has prompted companies to devise growing techniques that don’t include water (Solazyme, who seems to be ahead of the rest of the pack) or techniques for shaking oil out of them (OriginOil).

“Water is an integral part of the process,” he said. “We started out to make liquid fuel but we concluded that it was in the category of ‘too difficult.’ ”

Digesters – in which microbes turn manure and biomass into methane – work in the same manner but can take weeks. “This is almost instantaneous. There is nothing left over and there are higher yields.”

But, like nearly everything else in green, Genifuel is in need of money to get off the ground. It is currently trying to build a prototype plant and raise money for larger prototypes.

Author: M. Kanellos

El ricino, las algas y el barbecho se alían para sacar al biodiésel del atolladero en Andalucía

07/05/2009

Hasta el momento son solo investigaciones y estudios, pero diversos organismos científicos de Andalucía y del CSIC no cejan en su empeño de conseguir una materia prima accesible, sostenible y rentable para las plantas de biodiésel de Andalucía, que como las del resto de España están prácticamente paradas. El aceite de ricino y el aprovechamiento de terrenos en barbecho para cultivar microalgas son dos de estas apuestas.

alga

FUENTE – energium – 06/05/09

El aceite extraído de la planta de ricino podría destinarse no solo a la producción de biodiésel, sino también a la de plásticos y lubricantes, por lo que podría abastecer una futura biorrefinería. Esta es la principal conclusión a la que han llegado, tras un exhaustivo estudio, científicos del Instituto de la Grasa y del Instituto de Agricultura Sostenible, ambos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y de la Universidad de Almería.

Los participantes en el estudio consideran que el ricino es la planta que presenta una mejor adaptación al cultivo en Andalucía para la producción de ácidos grasos destinados al uso industrial. Una vez confirmado que además no entra en el circuito alimentario, la segunda variable de carácter sostenible que manejaron los investigadores es que, aunque no es originario de España, está totalmente adaptado a las condiciones existentes de Andalucía, creciendo de manera silvestre en multitud de lugares.

Otras ventajas destacadas son que reduce considerablemente el uso de energía y agua en relación al tratamiento del petróleo para la obtención de productos similares y que tiene un alto potencial productor: el 50% del peso de la semilla es aceite, con lo cual posee una riqueza grasa superior a la de las principales oleaginosas que se cultivan hoy día.

La semana pasada, durante el encuentro Biocombustibles y crisis alimentaria, celebrado dentro del programa Foro Diálogos por Andalucía, se volvió a poner de manifiesto el potencial de esta comunidad autónoma de cara a la producción de biocarburantes. Miguel García Guerrero, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla, dio enseguida con una de las claves: “una de las respuestas al problema de la insuficiencia de materia prima en el sector industrial de biocombustibles es poner en producción terrenos en Andalucía que, al igual que el resto de España, se encuentran actualmente en barbecho como consecuencia del desarrollo de la PAC (Política Agraria Común)”.

Y otras de las candidatas a abastecer en un futuro las plantas de biodiésel son las microalgas. La posibilidad de implantar su producción en zonas marginales e incluso desérticas, unida a un estímulo a la economía rural de Andalucía, fueron vistas con buenos ojos por científicos y políticos en el encuentro que tuvo lugar en Sevilla y que contó con la participación de la secretaria de Estado de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, Teresa Ribera.

De nuevo en este caso se puso de manifiesto la investigación llevada a cabo en este campo por algunos centros, ya que el Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis de la Universidad de Sevilla y el CSIC, junto con el departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Almería, desarrollan varios proyectos dirigidos a conseguir procesos productivos con alto rendimiento en aceite, en el que las microalgas juegan un papel importante.

Investigación con algas en Irlanda

23/04/2009

Hace un par de semanas se presentó el proyecto BioMara, destinado a investigar el potencial de distintos tipos de algas para producir biocombustibles. Cuenta con un presupuesto de 6 millones de euros, procedente en gran parte del programa Interreg IVA de la UE. La investigación en este campo sigue siendo necesaria, ya que, como advierten los promotores de BioMara, los costes de instalación y operación actuales son demasiado elevados como para que el cultivo de algas pueda reemplazar a otros combustibles disponibles en el mercado.

FUENTE – Ecoperiódico – 23/04/09

Según declaraba Michele Stanley, de la Asociación Escocesa de Ciencias del Mar, en la reciente presentación del proyecto BioMara

Se necesita mucha investigación y desarrollo para poder explotar el potencial de los biocombustibles obtenidos a partir de algas. Además de las algas marinas, vamos a investigar qué especies de microalgas son las más adecuadas para la producción de combustible y el cultivo a escala industrial; se investigará cada parte de la cadena de generación de energía, desde el cultivo hasta el uso del combustible en comunidades apartadas.

Estas últimas palabras de la doctora Stanley están relacionadas con uno de los dos objetivos del proyecto: apoyo a la producción de biocombustibles y su utilización en comunidades rurales poco accesibles. BioMara tendrá su centro de acción en el Reino Unido e Irlanda, y entre los socios que colaboran están la Universidad de Strathclyde (Escocia), la Queen’s University de Belfast y la del Ulster (Irlanda del Norte) y los institutos tecnológicos de Dundalk y Sligo (República de Irlanda).

Todo este tipo de avances en la investigación se consideran de gran utilidad a la espera de conseguir una producción a escala industrial de biocombustibles a partir de algas. Los investigadores inciden en que estos cultivos no parecen afectar a los recursos de agua dulce, son biodegradables y tienen un efecto despreciable si se liberan en el medio ambiente. Además, se pueden cultivar en distintos tipos de aguas, incluyendo las residuales.

Durante la presentación, Jim Mather, ministro escocés de Industria, Energía y Turismo, comentó que BioMara es un proyecto innovador relacionado con la tecnología punta en energías renovables marinas y supone una colaboración transfronteriza pionera entre socios escoceses, irlandeses y de Irlanda del Norte.

Autor: A. Fuentes

Ambiciosa Iniciativa Australiana en Pro de Biocombustibles Basados en Algas

15/04/2009

 

 La producción de biodiésel y otros biocombustibles a partir de algas podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, ayudar a la sociedad a lidiar con las futuras carencias de combustibles, y crear nuevos puestos de trabajo en las áreas rurales de Australia.

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FUENTE – Amazings – 15/04/09

El investigador de la CSIRO Tom Beer y su equipo descubrieron este prometedor potencial de las algas durante un detallado análisis de los beneficios del biodiésel obtenido de ellas.

Su investigación ha demostrado que, bajo condiciones ideales, es posible producir biodiésel a un costo menor y con menos emisiones de gases de efecto invernadero, que el diésel convencional (gasóleo), el proveniente de los combustibles fósiles.

Las algas proliferan en dióxido de carbono (CO2), lo que significa que las emisiones de CO2 ambientalmente dañinas, producidas por las industrias, pueden convertirse también en un recurso valioso.

El biodiésel de algas también puede ofrecer muchos otros beneficios.

Producir biodiésel a partir de algas eliminaría el problema de la competencia por el uso de la tierra, ya que las instalaciones no se montarían en las tierras de cultivo, que estarían disponibles para la producción de alimentos. Las granjas de algas tienen un impacto ambiental muy bajo en comparación con los campos de cultivo empleados para la obtención de biodiésel.

En este estudio también se ha llegado a la conclusión de que la creación de una granja de algas para biodiésel, de 500 hectáreas de extensión, puede generar hasta 45 nuevos puestos de trabajo.

La división de la CSIRO dedicada a estas investigaciones en energías renovables está trabajando con otras entidades, tanto nacionales como extranjeras, para desarrollar un sólido programa de investigación de biocombustibles obtenidos de las algas.

A pesar del interés mundial en la producción de biodiésel con este origen, se requiere más trabajo de investigación científica para poder crear una industria viable y a gran escala.

Aunque los hallazgos de este nuevo estudio son muy prometedores, todavía hay que superar retos sobre el costo, las necesidades en infraestructuras y la escala de producción requerida para hacer viables las factorías de producción de combustible basado en algas.

Venecia producirá el 50% de su electricidad con algas

01/04/2009

 

La ciudad de Venecia ha anunciado un plan para producir el 50% de la electricidad mediante una planta de generación que utilizará combustible elaborado a partir de algas cultivadas localmente.

venecia

FUENTE – Ison21 – 01/04/09

La ciudad producirá biocombustible a partir de dos tipos de algas que suelen llegar adheridas a los cascos de los barcos y que crecen con regularidad en el puerto. Las algas serán cultivadas y tratadas en laboratorios para transformarlas en biocombustibles. El combustible será utilizado en las turbinas de una nueva planta de 40 MW que se situará en el centro de la ciudad.

Para asegurar que las emisiones de la nueva planta sean neutras, todo el CO2 que se produzca durante la combustión será utilizado para alimentar el crecimiento de las algas.

El innovador proyecto costará a la ciudad unos 200 millones de euros y deberá estar operativa en un par de años.

Desarrollan el primer proceso económico y respetuoso con el medio ambiente para convertir aceite de algas en biodiésel

27/03/2009

Investigadores de la empresa ‘United Environment and Energy LLC’ de Horseheads en Nueva York han desarrollado lo que denominan el primer proceso económico y respetuoso con el medio ambiente que convierte el aceite de algas en combustible biodiesel. Su trabajo se ha presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Química que se celebra en Boston (Estados Unidos).

biodiesel de algas

FUENTE – Biodisol – 26/03/09

Uno de los problemas de los métodos actuales de producción de biodiesel a partir del aceite de algas es que el procesamiento es costoso. Los investigadores dicen que su proceso es innovador y al menos un 40 por ciento más barato que los que se utilizan en la actualidad.

El suministro no sería un problema ya que existe una cantidad ilimitada de algas que crecen en océanos, lagos y ríos de todo el mundo. Los autores señalan que otro de los puntos a favor de este sistema es que no produce aguas residuales que causen contaminación.

Según explica Ben Wen, director de la investigación y vicepresidente de la empresa que la promueve, “este es el primer método económico para producir biodiesel a partir de algas. Cuesta mucho menos que los procesos convencionales debido a que se necesitaría una fábrica mucho más pequeña, no hay costes de aguas residuales y el proceso es considerablemente más rápido”.

Wen comenta que una ventaja clave de este nuevo proceso es que usa un catalizador sólido exclusivo desarrollado por su empresa en vez de los catalizadores líquidos utilizados por otros científicos. El catalizador sólido puede utilizarse una y otra vez y permite una producción continua de biodiesel en comparación con los métodos que emplean catalizadores líquidos.

El investigador estima que las algas tienen una tasa de producción de aceite por acre de 100 a 300 veces la cantidad de la soja y ofrece el mayor rendimiento de materia prima para biodiesel y la fuente más prometedora para la producción de biodiesel.

Según Wen, su empresa está ahora realizando un programa piloto del proceso para una capacidad de producción de cerca de 189 millones de litros de biodiesel de algas anualmente.

El investigador también comenta que el método de flujo continuo del catalizador sólido puede adaptarse a unidades móviles por lo que compañías más pequeñas no tendrían que construir plantas y el ejército podría utilizar el proceso en sus campañas.