Esta bandeja recarga los móviles sin usar cables

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En la industria de la electrónica de consumo se le conoce como «el último cable» y, sin duda, es el que más cuesta eliminar.

FUENTE – Madri+d – 20/07/09

Conectados por WiFi, Bluetooth, Wireless USB y una larga lista de estándares de comunicación inalámbrica, nuestros dispositivos son esclavos únicamente del cargador de corriente. Las baterías de litio pueden mantenerlos lejos del enchufe durante horas e incluso días, dependiendo del tipo de producto, pero al final siempre hay que volver a conectarlos.

Esta bandeja, desarrollada por la compañía Qualcomm y bautizada como eZone, podría ser la solución. Funciona como un vaciabolsillos, un lugar donde dejar el teléfono, la cámara, las llaves del coche y la cartera al llegar a casa, pero además es capaz de recargar todos los dispositivos electrónicos que se encuentran en la superficie mediante inducción magnética de corriente.

«La carga es igual de rápida que si tuviéramos el dispositivo conectado a la corriente con un cargador tradicional», asegura Terri Yen, vicepresidente de marketing para tecnologías CDMA de Qualcomm. Aunque la transferencia de energía por inducción magnética no es un concepto nuevo -Nikola Tesla mostró la primera aplicación práctica en 1983 al encender una bombilla a distancia- hasta ahora se ha descartado su uso por lo poco eficaz que resultaba comparado con una conexión real a través de un cable. Sólo ha tenido impacto en pequeños electrodomésticos, como cepillos de dientes automáticos o maquinillas de afeitar, por lo conveniente que resulta no tener que exponer los conectores eléctricos en el baño, donde podrían mojarse.

SEGURO

Iniciativas de empresas como Intel, Qualcomm o Palm y nuevos estudios y proyectos en varias universidades -el MIT, entre otras instituciones- han vuelto a poner este sistema de carga en el escenario. EZone funciona mediante transmisiones de alta frecuencia (de ahí que el proceso de carga sea más rápido que el de los tradicionales sistemas de inducción, que utilizan frecuencias bajas) pero de baja intensidad que no afectan a ninguno de los objetos cotidianos que solemos llevar en el bolsillo. Sobre la bandeja se pueden colocar monedas, llaves e incluso la cartera con tarjetas de crédito sin que haya que temer por la banda magnética de las mismas. Las monedas y las llaves no se calientan y su uso no afecta a redes inalámbricas u otros sistemas de transmisión de casa ni tampoco supone un riesgo para la salud.

Los dispositivos deben estar adaptados para recargarse con este sistema y tienen que estar situados sobre la bandeja, ya que el alcance es muy limitado, de apenas unos centímetros. Es barato añadir esta funcionalidad y se pueden construir adaptadores y fundas para productos que ya estén en el mercado. En la demostración realizada para ‘Ariadna’ en San Diego se usaron teléfonos Palm convencionales a los que se habían añadido una batería especial preparada para la carga por inducción y que apenas agregaba unos milímetros al grosor del teléfono.

Otras compañías han demostrado prototipos capaces de transmitir energía a mayores distancias. En el Intel Developer Forum de San Francisco, por ejemplo, mostró un sistema capaz de recargar un ordenador portátil a un metro de distancia.

«El producto está terminado, funciona y creemos que empezará a verse en tiendas pronto, pero estamos tratando de afinar algunos puntos. Uno que cada vez preocupa más es el gasto de energía cuando el cargador está en reposo, tenemos que conseguir que sea prácticamente nulo y ahora todavía se disipa energía cuando no está en uso», afirma Yen.

Aunque la carga por inducción resulta una tecnología prometedora, llega en un momento de cambio. La industria de la electrónica de consumo avanza, bajo la mirada de Bruselas, hacia un único modelo de cargador para móviles y otros productos de bajo consumo. Muchos ya se pueden recargar con un cable USB, una conexión común y presente en cualquier PC. La comodidad de una bandeja que recargue de forma automática el teléfono sin tener que buscar un puerto USB, sin embargo, es vidente.

Hay otros escenarios de uso. La tecnología de eZone puede introducirse en muebles y conseguir mesas de trabajo o de noche con superficies de carga inalámbrica. En Qualcomm estudian incorporarla a la tapa superior de los portátiles. Durante un viaje bastaría con conectar el ordenador a la corriente y dejar sobre él, por la noche, el teléfono, la cámara y cualquier otro producto.

En Palm ya han empezado a trabajar en este sistema. Pre, el nuevo teléfono de la compañía -llegará a España a finales de año de la mano de Movistar- tiene un accesorio de carga por inducción. Touch stone es una pequeña base magnética de recarga en la que basta con apoyar el teléfono para que la batería de litio comience a recuperarse. La velocidad de carga es inferior a la del cargador tradicional, pero entra dentro de lo que cabe esperar de un móvil y está pensado para ser usado como una base de reposo donde dejar el móvil mientras se trabaja en el ordenador. También sirve para contestar llamadas en modo manos libres. Para aprovechar este accesorio hay que añadir una carcasa al teléfono, que en cualquier caso puede recargarse también a través de una conexión estándar MicroUSB.

Autor: A. Jiménez

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