Desarrollan biodiésel a partir de microalgas y cianobacterias que retienen CO2

by

 

Un paso más hacia el fin de la dependencia absoluta del petróleo. La empresa leonesa, Instituto Biomar, investiga con microorganismos que retienen CO2: microalgas y cianobacterias (dos especies que realizan la fotosíntesis) para a partir de ellos producir biodiesel.

instituto-biomar-desarrolla-biodiesel-a-partir-de-microalgas-y-cianobacterias-que-retienen-co21

FUENTE – Biodisol – 30/03/09

Este proyecto de I+D, que se inició en junio de 2008 y se encuentra en fase de investigación, persigue la obtención de un biocombustible que terminaría con algunos clásicos problemas del mercado actual. “El petróleo es un combustible fósil con ciertas existencias que se terminarán por acabar a nivel mundial. Necesitamos no depender de él y de ahí nuestro interés en sustituir su uso por una fuente de energía renovable”, asegura Agustín Pérez-Aranda, director gerente de la pyme leonesa.

Pérez esgrime otras ventajas del biodiesel en el que trabaja la entidad junto con la compañía Ecofuel (del grupo aragonés Horcona): limpia la atmósfera, dado que reduce las emisiones de dióxido de carbono –al contrario de lo que sucede con el crudo– porque estos microorganismos, al realizar la fotosíntesis, “incorporan CO2 sobrante de la atmósfera a unas estructuras o triglicéridos” que, tras un proceso químico, se transforman en biodiesel.

No emplea cultivos grandes que tradicionalmente sirven para la agricultura, dado que se gestan en unas piscinas o tanques. “No interfiere en terrenos agrícolas y además ocuparía menos espacio del que se necesita en los que surgen a partir de materia vegetal como el maíz”, defiende el gerente como otro valor añadido de su producto.

Los ciclos de producción también serían más cortos, dado que después de vaciar un tanque se reutilizaría y el proceso de una planta para realizar la fotosíntesis es de mayor duración y menor eficiencia que el de las microalgas y cianobacterias. “Es un ciclo continuo”, apunta Pérez. “Te da autonomía en tu producción y los gobiernos saben que hay que emplear energías renovables”.

Tanto, que la Unión Europea ha marcado como objetivo que en 2020 el 10% del carburante utilizado en el transporte proceda de fuentes renovables.

Biomar trata de conseguir que los microorganismos a partir de los que desarrolla el biodiesel (la mayoría marinos) alcancen el mayor rendimiento posible, en las mejores condiciones y se convierta así en un biocombustible “rentable” para salir al mercado. “El mayor problema es el coste, que hay que hacerlo a un precio capaz de competir con el petróleo. Hoy es más difícil que hace seis meses, porque su precio ha bajado. Necesitamos conseguir la rentabilidad y entonces tendremos el resultado que perseguimos”, señala el director gerente.

Aunque los plazos dependen de los avances conseguidos, el Instituto Biomar ha fijado en dos años la fecha para examinar el proyecto industrial. De resultar exitoso, las previsiones rondan las 60.000 toneladas de producción en una primera fase, como unidad de demostración, y en 240.000 toneladas el segundo paso.

El destino sería el mercado español en primer lugar y, una vez consolidado en él, la empresa miraría al exterior en la comercialización del biocombustible.

El programa de investigación de biodiesel ha requerido una inversión que ronda los 700.000 euros, aunque algunas de las fases del proceso de creación son compartidas con aplicaciones de otras áreas industriales para las que Biomar también destina microorganismos, como farmacia, cosmética, alimentación, agricultura o acuicultura.

El objetivo inicial con el que se constituyó la empresa, hace ya 12 años, era el de buscar productos candidatos a fármacos antitumorales a partir de microorganismos fundamentalmente de origen marino. Una actividad que Biomar prosigue, aunque ha decido completar estos proyectos de farmacia, que son a largo plazo, con otros de medio y corto plazo como el de biocombustible. “Para encontrar un componente que se pueda convertir en medicamento pueden pasar 10 o 15 años porque tienes que mejorar todos los existentes a nivel mundial”, explica Pérez-Aranda.

Para obtener los microorganismos que, después de seleccionados, aislados y tratados, Biomar utiliza en sus aplicaciones, la empresa programa entre seis y doce expediciones al año por todo el mundo para conseguir muestras (que contienen millones de microorganismos cada una) en mares de costas españolas y del resto del planeta como Guinea Ecuatorial, Senegal, Puerto Rico o Australia y también en “ciertas zonas especiales”.

Cuarenta personas engordan la lista de plantilla del Instituto Biomar, cuya nueva sede se ubica en el parque tecnológico de León, en una planta en la que continuará desarrollando sus proyectos innovadores, como el de biodiesel.

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: